Old Line se fundó en 1977 en Mareno di Piave, en la región italiana del Véneto, transmitiendo, de generación en generación, el amor por un antiguo oficio y creando no sólo
cocinas sencillas, sino un espacio para la vida cotidiana lleno de sensaciones únicas. Una historia de casi 50 años, que comenzó como un pequeño taller de carpintería y luego se consolidó, con la llegada de la segunda generación, en una industria con sabor artesanal. En 2010, tras consolidar su posición en el mercado italiano, la marca inició un proceso de internacionalización. Año tras año, el crecimiento continúa en los mercados mundiales, gracias también a la sólida cultura de ebanistería y a la experiencia asociada al uso de maquinaria y herramientas de última generación. Esto hace de la cocina Oldline, muebles con auténtico sabor Made in Italy.
Old Line, cocinas de madera de alta calidad
Las cocinas Old Line están fabricadas íntegramente en madera maciza, desde las estructuras hasta los componentes internos, incluyendo así todas las partes que no son directamente visibles. Tanto los laterales de las estructuras como los estantes internos están realizados con elementos de madera maciza ensamblados con finger joint, y los cajones están ensamblados con la técnica de la "cola de milano". Todos ellos son procesos ancestrales heredados de la tradición ebanista que garantizan la máxima solidez y durabilidad. Old Line elige sólo madera de primera calidad para transmitir el valor de la naturaleza, creando un producto con historia, un producto que habla de la pasión y el amor que se ponen en su creación. Cada proyecto se confía personalmente a uno de los maestros carpinteros, que sigue todo el proceso de producción hasta el control de calidad.
Cocinas Old Line: proyectos a medida
Cada cocina se realiza a medida, desde el diseño hasta el acabado de los materiales seleccionados ad hoc. Cada suministro se personaliza con acabados, detalles y mano de obra fina. Old Line sigue la creación de cada cocina desde la primera fase de selección de la materia prima hasta las fases de producción propiamente dichas. Esto permite un control de calidad que respeta los más estrictos estándares de excelencia del Made in Italy. Old Line puede definirse como una marca de alta gama cuyos artesanos están acostumbrados a cuidar cada detalle para garantizar un producto que perdure en el tiempo.