Softline es una fábrica de mueble tapizado de carácter moderno. Fundada en Dinamarca en 1979, se afianzó entre los principales productores daneses de espuma de poliuretano para la industria del mueble. En los años 80 empezó a crear sus propios muebles y hoy en día los distribuye en todo el mundo, aunque mantiene la producción en Maribo y el estilo escandinavo original. La nueva trayectoria coincidió con la colaboración con el diseñador Kurt Brandt, autor del sofá cama Pax: la posibilidad de cambiar de configuración con un solo movimiento le valió un gran éxito de mercado en Dinamarca. A su expansión nacional en los años 80 y 90 le siguió su entrada en los mercados europeos, en particular en Alemania, Austria, Suiza, Francia y el Benelux, y luego también en otros mercados de Europa, Oriente Medio y Asia. Tras la muerte de Kurt Brandt en 1997, Softline empezó a trabajar con diseñadores internacionales como busk+hertzog, Karim Rashid, Hiromichi Konno, Thomas Müller, Nanna Ditzel, Stine Engelbrechtsen y otros, con los que nació una colección completa de muebles que incluye sofás, sofás cama, sillones, mesas, sillas y cojines, todos ellos diseñados pensando en la modularidad, la libertad de configuración y la comodidad, con especial atención a las necesidades de los entornos laborales. Actualmente Softline da trabajo a unas setenta personas y colabora con más de quince diseñadores.
La funcionalidad como base del diseño de Softline
La idea de proponer muebles que puedan combinarse en distintas configuraciones y utilizarse de diferentes maneras con funciones únicas e integradas se expresa perfectamente en la silla Noomi Swivel Chair, diseñada en 2013 por Susanne Grønlund. La diseñadora no quería crear solo una pieza atractiva, sino más bien centrarse en la funcionalidad. Si bien es cierto que todo el mundo quiere sentarse cómodamente, la posibilidad de girar el asiento permite acercarse al interlocutor o bien alejarse para tener privacidad, por eso la silla Noomi se yergue sobre una base giratoria a 360 grados que se mueve de forma fluida y relajada. Del mismo modo, el sofá cama Tuck Sleeper Sofa (Thomas Müller y Jörg Wulff, 2013) sirve de sofá, cama e incluso de chaise longue, gracias a su capacidad de extenderse parcialmente hasta alcanzar un tamaño intermedio entre el sofá y la cama, mientras que sus estrechos brazos maximizan el asiento y la anchura de la cama. Lo mismo ocurre con Twilight Sleeper Sofa (1999), un mueble híbrido que puede usarse como sofá, sofá cama, cama de matrimonio o como dos camas individuales. Compacto y bien dimensionado, Twilight destila el concepto de sofá transformable en un mueble sencillo compuesto por un cilindro y un rectángulo. El cojín ajustable permite personalizar la profundidad del asiento y el apoyo lumbar.
La oficina según Softline
La “alegría de vivir” que caracteriza a todos los muebles Softline se refleja también en los muebles pensados para los entornos laborales y contract. Este es el caso, por ejemplo, del Drum Pouf (2009), nacido con el objetivo de crear un mueble cómodo y funcional que pueda utilizarse en diferentes entornos y con distintas finalidades. Como asiento o como puf, Drum Pouf es fácil de mover según las necesidades, y si se le añade la bandeja se transforma en una mesita. También la silla lounge Vera (2007, busk+hertzog), con su forma suave y redondeada definida por cuatro líneas, expresa la voluntad de aportar comodidad a los entornos laborales mediante un objeto acogedor y atractivo. El asiento y el respaldo están divididos visualmente en seis zonas distintas que crean un contraste con la superficie redondeada y orgánica que constituye la carcasa de la silla. Una elegante base giratoria le confiere a la silla un aspecto ligero pese a las generosas y cómodas dimensiones del asiento.